Después de varias docenas de hombres, seis mujeres, una pareja de swinger vieneses, un cuarteto con un chino y dos negros, un testigo de jeovhá, dos cuadrúpedos y saliendo de una orgía, he llegado a una conclusión: Odio copular.
Masturbarse es más cómodo y menos desalmado...
lunes, 30 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
jajaja. todo un manifiesto. arriba la paja!
ResponderEliminar¿Sabes qué?, por momentos quise unirme en exclusiva a ese club pero cuando me comentaste tu historial, me recordaste el mío, y me dí cuenta que quiero seguir mi record, pero ahora estoy pensando en los cuadrúpedos, me dejaste interesada, lo demás es rutina.
ResponderEliminar