lunes, 30 de marzo de 2009

Minifiesto

Después de varias docenas de hombres, seis mujeres, una pareja de swinger vieneses, un cuarteto con un chino y dos negros, un testigo de jeovhá, dos cuadrúpedos y saliendo de una orgía, he llegado a una conclusión: Odio copular.

Masturbarse es más cómodo y menos desalmado...